jueves, 14 de marzo de 2013

UN COMETA Y NUESTROS TIEMPOS


El otro día leí una cosa que me resultó graciosa. Venía a decir algo así como que “el Papa dimite y esa tarde cae un rayo en la cúpula de San Pedro, un meteorito se estrella en Rusia dejando decenas de heridos y en los gobiernos seguimos teniendo a los malos… parece que vivamos en una película” y lo cierto es que en la parte astronómica llevamos un año movido (y parece que seguirá) por no hablar de lo demás.

En estos días podemos ver en el cielo al cometa C/2011 L4 PanStarrs. Se trata de un cometa no periódico (es decir, que no volverá a pasar) descubierto por un telescopio de Hawai en junio de 2011. Ahora tiene un brillo que facilita su localización en el cielo.

Imagen: NASA (uso libre)

El pasado día 13 (uno de los mejores para su observación) fuimos a la Torre del Tamarit, en las Salinas de Santa Pola, a fin de disponer de un buen lugar de observación. Lo importante era que el horizonte hacia el Oeste estuviera despejado de obstáculos, algo complicado debido a la orografía la provincia. Si hubiera sido en dirección contraria, hacia el Este, hubiera sido más sencillo, pero bueno, los cometas salen por donde les parece bien.

Unos Flamencos sobrevuelan las Salinas al atardecer.

La Luna se asoma entre algún hueco del nubarrón que no me dejaba ver al cometa.

Como suele ocurrir cuando  hay algún evento de este tipo, la tarde ofrecía un viento helado y fuerte, inmisericorde con quien estuviera de pie al descubierto dejándose los ojos en los prismáticos para ver a Panstarrs, como era el que suscribe. Y, como complemento, una grandiosa nube se colocó justo en el sitio en el que debía aparecer el cometa.

Eclipse solar total. 3 de Octubre de 2005. 
La (mala) meteorología también se unió al evento en esa ocasión.

Aproveché para hacer algunas fotos del atardecer y conforme llegaba la noche comencé a desesperar. El momento para ver a Panstarrs es de entre las 19:15 a las 20:00 (aprox.) y ya me encontraba en ese periodo de tiempo sin haberlo visto. Al final, Eolo debió apiadase de mí y empujó la nube, dejando ver al cometa y a la Luna (eso sí, los dos a la vez no) y pude verlo y fotografiarlos.


El cometa Panstarrs.

Aquí tenéis algunas de las fotos de esa tarde.

Para noviembre se anuncia la llegada de otro cometa (el Ison), que si cumple con las previsiones y el Sol no lo achicharra más de la cuenta, será muy luminoso, tanto como para que se pueda ver en pleno día.

Por cierto, y retomando la línea del primer párrafo, en esos mismos momentos en que veía a este cometa, escuché que había sido elegido el nuevo Papa.



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