lunes, 13 de febrero de 2017

CABLES POR AVES



La idea es casi un clásico de la conservación de la naturaleza: eliminar tendidos eléctricos y favorecer la nidificación de aves. Y el pasado domingo 12 hemos podido hacer un ejemplo de ello cerca de Relleu.

Un tendido eléctrico de algo más de 300 m estaba abandonado y se había sustituido recientemente por una acometida subterránea. De acuerdo con los propietarios del tendido, el plan era eliminar los cables y dejar los postes a mitad de altura, colocando en ellos cajas-nido de varios tamaños.

Vista de parte del tendido anterior a la actividad.

Así que, pertrechados de motosierra, escalera, alicates, tornillos y demás herramientas, Luis Fidel, Michel Mackowiak y yo empezamos la tarea poco después de las ocho de la mañana. El primer poste nos demuestra que nuestra idea es sencilla y rápida de realizar y en nada tenemos la primera caja ya colocada.

Michel manos a la obra.

¡¡Poste vaaaaaa!!

Colocando el nidal.



Entre bancales rebosantes de citrons (Diplotaxis erucoides) y de almendros en plena floración, vamos siguiendo el tendido, cortando postes, retirando los trozos y los cables y colocando las tres cajas que, de momento, tenemos listas.


Algunos de los posibles usuarios (lechuzas, cernícalos, mochuelos…) son expertos depredadores de roedores, lo que ayudará a mantener a raya a ratones y ratas. Además, con este trabajo eliminamos elementos artificiales del paisaje y anulamos las posibilidades de choques de aves con los cables.

Lechuza comiéndose un ratón.


Antes del mediodía ya tenemos todo el tendido desmontado, los cables y restos de los postes recogidos, los nidales instalados y todavía nos ha dado tiempo para disfrutar de un magnífico almuerzo.

Una de las cajas-nido instaladas.

Ahora hay que esperar a ver a las aves utilizando los nidales. ¿Será esta primavera? Pronto lo sabremos.


Os dejos con este video de la mañana. Como siempre, recomiendo verlo en 1080HD y con la pantalla maximizada.





lunes, 6 de febrero de 2017

DÍA MUNDIAL DE LOS HUMEDALES


El 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales con el fin de dar a conocer la importancia de esos parajes.

Magic&Nature ha organizado una actividad este sábado 4 en las Salinas de Calp en la que, junto a María José e Itziar, Toni y yo hemos explicado el gran valor medioambiental que tienen las zonas húmedas y, entre ellas, el saladar calpino.

Un total de 50 personas se han apuntado a esta jornada, en la que hemos combinado una sesión de anillamiento con observación de la avifauna presente tanto en la salina como en los alrededores, además de informar de la historia de las salinas y de todo lo que supone para la fauna y flora.


Al llegar, mientras montábamos las redes, un doble arcoíris nos anunciaba que los meteorólogos no iban a equivocarse y que el tiempo no iba a ser nada bueno. De hecho, el viento iba aumentando poco a poco hasta llegar a ser muy fuerte no solo aquí, sino en toda la provincia. En la sierra del Reconco, cerca de Biar, los anemómetros marcaron esa mañana 164 km/h.


Montando las redes bajo el arcoíris.

Y directamente bajo la lluvia.

Huellas de jabalí en el embarrado saladar.

Hemos anillado curruca capirotada, curruca cabecinegra, verdecillo y colirrojo tizón. Toni iba explicando el proceso y objetivos del anillamiento mientras yo, en la pasarela de la salina, iba exponiendo las características del paraje. 

Explicando el anillamiento.

Explicando las salinas.
El viento arrecia y la lluvia aparece.

Tarros blancos, azulones, flamencos, garcetas, gaviotas reidoras y otras aves se dejan ver en el agua o en las orillas.



Los niños viven de una forma muy especial el momento de liberar a las aves.

Hacia mediodía, el viento y la lluvia demuestran con ganas su presencia y tenemos que suspender las actividades que, afortunadamente, hemos podido completar. El previsto almuerzo se hace en Dénia, ya que en las salinas (o en cualquier otro sitio descubierto) es del todo imposible.

Ya en la época romana hay constancia de actividad salinera en este lugar, asociada a una piscifactoría. Las salinas llegan (con numerosos altibajos) desde entonces hasta 1988, año en el que finaliza su explotación.

La sal siempre ha sido muy importante para el ser humano. Se utilizó como conservante de alimentos (haciendo salazones de carne o pescado) y de su nombre deriva la palabra “salario” ya que cierta cantidad de sal era entregada a los soldados romanos como parte de su paga. También fue fundamental para la fabricación del pan y otros alimentos y, más modernamente, forma parte de muchos procesos industriales.

Muchas salinas actuales aprovecharon lagunas costeras que ya eran utilizadas por las aves y que siguen haciéndolo hoy en día en sus periplos migratorios o para la nidificación. Más de 190 especies que hemos citado hasta ahora en las salinas de Calp dan fe de ello.


Además, las zonas húmedas reducen el impacto de inundaciones y sequías, ya que actúan como esponjas que regulan los niveles de agua y, según la ONU, el 90% de los desastres naturales están relacionados con el agua.

Los científicos han señalado que al menos un 64% de los humedales del planeta han desaparecido desde el año 1900.

Por ello, la ONU ha declarado una serie de parajes como incluidos en el convenio Ramsar (suscrito por 160 países). España cuenta con 74 parajes.

Estoy convencido que hoy todos hemos aprendido mucho sobre humedales ¡hasta de su meteorología!


Más información en 


viernes, 27 de enero de 2017

ERICEANDO



La noche del pasado miércoles 25, Miguel Ángel Andrés y yo acompañamos a Jana Marco en uno de sus censos de erizo común en la Universidad de Alicante. Jana está haciendo su tesis doctoral con estos pequeños mamíferos insectívoros, buscando documentar la vida de los erizos que, en muchos aspectos, sigue siendo poco conocida y, en especial, centrada en su adaptación a medios urbanos.

Jana con uno de los erizos que está estudiando.

La primera sorpresa puede ser la fecha porque, al contrario de lo que hacen otros ejemplares más al norte, los erizos de Alicante no hibernan sino que se muestran muy activos. Y a partir de ahí se abren muchas facetas por descubrir como que aprovechan los comederos de gatos para alimentarse y que tienen dos picos de actividad: uno poco después del anochecer y otro justo antes del amanecer. Entre esos dos momentos la actividad de los erizos decae notablemente.



La población de la UA es de unos 20-30 ejemplares adultos que se reproducen en nidos de hojas que instalan en agujeros naturales o artificiales. Jana ha colocado radio transmisores a varios de ellos para conocer más a fondo sus movimientos que han resultado ser mayores de lo que inicialmente podría pensarse, incluso llegando a salir del campus.


La genética de la población, los efectos de alimentarse con pienso para gatos, la determinación de la edad por diferentes estados de la osificación, la longevidad, las causas de mortandad o las fechas y el éxito reproductor son algunos de los diferentes aspectos de los erizos que se están investigando. 

Pero seguro que la propia Jana lo cuenta mejor:


Hace ya 4 años que, desde el departamento de ecología de la Universidad de Alicante, Germán López y yo estamos llevando a cabo un proyecto de investigación con las poblaciones de erizo europeo (Erinaceus europaeus) de la provincia de Alicante. Este proyecto que recibe el nombre de Proyecto ErizUA, forma parte de mi tesis doctoral, cuyo objetivo es analizar la adaptación de la fauna salvaje a los entornos urbanos, utilizando al erizo como modelo de estudio.


Para ello, comparamos las diferencias ecológicas existentes entre las poblaciones urbanas de erizos y las poblaciones de zonas no urbanas.  Analizando: diversidad genética, áreas de campeo, desgaste dental, selección de hábitat, parasitología, comportamiento, fenología y un largo etcétera.

En estos primeros años, los esfuerzos se han centrado en el estudio de la población presente en el propio campus de la UA, pero actualmente con un amplio conocimiento de la especie, el proyecto se extiende a otros parques urbanos, a la vez que aumenta el esfuerzo invertido en el estudio de las poblaciones de zonas naturales.

Desde el primer momento, este proyecto ha contado con la participación de un equipo multidisciplinar, implicando a gente tanto de otros departamentos como de otras universidades. En resumen, un buen grupo de profesionales de distintas ramas ahondando en el estudio de esta interesante especie, a veces tan olvidada.


La noche es fría y vamos para arriba y para abajo por el campus que está muy solitario. Mejor así. Tres personas moviéndose por aquel lugar, con linternas frontales, cámaras y demás artilugios, rebuscando entre los arbustos y rincones, son motivo más que suficiente para que quien nos pudiera ver de aquella guisa sospechara que no podía ser nada bueno lo que andábamos haciendo. El personal de seguridad ya sabe qué hace Jana por allí y no hay problema.

Campus para arriba, campus para abajo.




El primer erizo que encontramos es “Enanito”. Todos están identificados y tienen nombres. “Enanito” lleva su pequeño transmisor sobre las púas y mañana se lo quitarán. Es totalmente inocuo para los animales y su peso y tamaño no les molesta en absoluto. En ese pequeño artilugio se guardan las señales GPS de sus andanzas de cinco días y se podrán plasmar en un plano como se ha hecho con otros muchos de los erizos de la UA.

A pesar de que el frío les hace ser menos activos nos encontramos con otros dos más. Incluso a uno de ellos nos lo cruzamos dos veces. Se les identifica, se les toman medidas y se les pesa para volver a dejarlos con su ronda nocturna.

Tomándoles medidas.

Otras poblaciones de erizos urbanos y rurales son el inmediato objetivo de Jana para continuar con su tesis y conseguir conocerlas mejor y compararlas.

A medianoche nos vamos. Bajo las luces de las farolas, los erizos siguen recorriendo el campus. Su cuerpo recubierto de púas los protege de casi todas las amenazas (excepto de los coches, una causa muy importante mortandad) mientras su olfato es un magnífica guía para la búsqueda de la comida o de otros erizos.



Su sorprendente aspecto hace que sea imposible no enamorarse de ellos y sabemos que, con total seguridad, volveremos otras noches a encontrarnos.

¿No son preciosos?

Más información sobre el proyecto ErizUA aquí