2-1-2026.
Pues ya estamos en el segundo
día de 2026. Que esta nueva vuelta al Sol nos vaya bien a todos.
Como hace unos días apareció
la noticia de la observación de un zampullín
cuellirrojo en la playa del Tamarit,
aprovecho para acercarme al lugar a ver si hay suerte y el ave sigue por allí.
Decido acceder por un
itinerario más largo, pero me apetece dar ese paseo por la orilla de la playa
que está casi solitaria. Me refiero a la presencia humana, porque en la ruta me
acompañan varias gaviotas de Audouin, lejanos y veloces alcatraces
atlánticos y las rápidas y (aparentemente) caóticas carreritas de los correlimos
tridáctilos.
Los alcaudones reales
vigilan su territorio. A menor escala, las tarabillas comunes hacen lo
mismo. Seguro que ambos se miran de reojo, recelosos, entre ellos.
Llego al lugar donde se ha
citado al zampullín cuellirrojo. Bingo, digo ¡bimbo! Comenzamos fuerte el año.
Allí está, acompañado fuera
del agua por una garceta común y un archibebe claro. En el agua,
es una gaviota picofina, que parece una escolta del cuellirrojo.
No es por seguridad, es por la comida que el cuellirrojo encuentra en
los pequeños grupos de pececillos. Por el interés te quiero, podiceps.
Cómo veréis en las fotos, lo
de "cuellirrojo" es algo en lo que hay que creer, porque en estas fechas, son de
una gama blanquinegra. En el lejano norte, dentro de unos meses, su paleta de colores tendrá una explosión de colores con rojos y naranjas que le darán un aspecto absolutamente distinto.
Se muestra muy tranquilo, zambulléndose muy a menudo (de lo contrario, no sería “zampullín”) y persiguiendo a su comida como un torpedo, propulsado por sus patas y con el cuerpo totalmente estirado. Podéis verlo en acción en este breve clip video que grabé.
Al rato, da la impresión de que
ya ha almorzado bastante y se retira canal arriba un poco, para acicalarse un
poco y secarse un poco su plumaje hidrófugo. La picofina lo sigue continuamente.
El zampullín cuellirrojo se
reproduce por el norte de Eurasia y el Oeste de América del Norte. En Europa,
la mayor parte de las parejas reproductoras se centran en Islandia, los países
escandinavos y parte de Rusia. Alcanza la zona central de Asia y su extremo oriental. La zona de invernada son las islas británicas y
las costas del Mar del Norte, llegando hasta las de China y Mar del Japón. Las
aves de Norteamérica invernan en las costas del Pacífico y Golfo de México.
Los ejemplares que llegan a la
península Ibérica son pocos, aunque parecen estar aumentando, siendo
relativamente habitual (aun así, en pequeño número) en algunos lugares de la
costa cantábrica y más ocasionales en otros puntos del Atlántico y excepcionales
en las costas mediterráneas.
Quizás el calentamiento del planeta esté contribuyendo a ello.
Después de pasar un buen rato
viendo a esta excepcional ave, me voy al puerto de Santa Pola. Una vuelta por
allí, donde veo las aves habituales. Un merecido y activador café frente al
puerto y para casa, que ya se está haciendo tarde.
Lista de eBird https://ebird.org/checklist/S291828308
























